sábado, 31 de diciembre de 2011

Periódico "El Mono" Breves noticias y Anuncios

Miercoles 21 de julio de 1875

Malas bromas.   Antes de anoche se cambiaron algunos tiritos entre los carabineros españoles y las avanzadas inglesas resultando un carabinero herido; aun se ignora lo que puede haber dado causa á esta colisión, que de cualquier modo es séria.
Cuando sepamos a ciencia cierta la verdad del hecho nos apresuraremos a darle publicidad.

El Problema del Polvo en la Velada del 1921

En el primer número de el periódico "El Estrecho de Gibraltar" publicado el 11 de julio de 1921 entre varios artículos aparece este que veo bastante curioso:


DE LA VELADA
El Problema del Polvo

Como más viejo en La Linea, le presento á ustedes al Sr. Casal, o a Casal a secas, como familiarmente, ya  le llámamos. Este señor Casal, que, dicho sea de paso, en el periodismo no es el indocumentado que llega en el último tren con patente de osado, al solicitar mi modesta ayuda para éste periódico, me ha encargado que en mis primeras cuartillas diga algo sobre la próxima Velada; pero como ya no hay tiempo material para espolear el celo y el entusiasmo de los distinguidos señores que forman la Comisión de festejos, presidida este año por don Juán Borgoñón, asunto que encajaría perfectamente en este artículo, recomendando á esos caballeros nuevas orientaciones, nuevos rumbos e iniciativas que se salieran de los moldes rutinarios del programa, apuntaré algunas palabras sobre lo que yo he querido titular el problema del polvo, problema que por no tener nada de complejo hay tiempo de resolver y debe resolverse para comodidad, higiene y economía de los linenses y especialmente de los forasteros que nos visitan en estos dias de fiestas.
 
Hay que idear medios señores ediles y señores de la Comisión, para que no aspiremos en él paseo que constituye el Real de la Velada, verdaderas nubes de polvo, azote de nuestros trajes y de nuestros pobres pulmones, acentuadas y más molestas a la salida de los espectáculos taurinos, cuando la aglomeración de gente allí es más numerosa. 
Echad en el piso arena gorda, zahorra, abundante agua, o lo que ustedes quieran; pero por Dios, por los clavos de Cristo, que desaparezca ese polverío que nos ahoga y nos estropea el trajecito de feria....
 
¡Y yo creo que no hay derecho, caballeros!

                                                                               Francisco SALAS.







                                                                     Luis Javier Traverso
http://lalineaenblancoynegro.com



Gracias a la Colaboración del Archivo Municipal de Algeciras

jueves, 22 de diciembre de 2011

Bronca Andaluza ó ¡no Pasa ná!

Artículo aparecido en "la Crónica de Madrid" del 11 de diciembre de 1932

Cuento por Luisa Carnés



La casa que habité en aquel pueblecito andaluz, cercano al peñón de Gibraltar, miraba a su Plaza Mayor y al reloj loco de su iglesia, vacía de imágenes religiosas.

Ante mi ventana había una calle recta, sin el más leve declive.

Al asomarme a ella en las mañanas—mañanas pobladas de voces y pregones: «¡Molletes calientes!» «¡Coquinas!» «¡Agua!» «¡La cá!»—, la veía blanca, húmeda y neblinosa a veces; clara y brillante, con brillos de sol en azulejos verdes y azules, en muros encalados, otras.

Al anochecer paseaban por ella jovencitas cogidas del brazo; jovencitas de esas que hablan incansablemente, como parejas de amantes, abismadas en el eterno tema del cine sonoro, de trapos, del tango de moda que resuena en un bar inmediato, de deseos no logrados, tal vez.

Pasaban mujeres de rostros atezados por los trabajos de muchos años, recontando mentalmente las ganancias que los devenearía el azúcar y la margarina adquiridos en Gibraltar en pequeñas porciones y vendidas luego a otras menos míseras que ellas.

Pasaban hombres hablando de vino, de apuestas, de barcos, de hembras: «La otra noche, en cá la Azucena...»
A medianoche mi calle era un magnífico amplificador.

Muchas veces, durante mi estancia en el pueblo, oí frases en la noche. Las oía arrebujada en la sábana, humedecida por el Levanto, y mi imagimación hacía bailotear ante mis ojos dramáticos figurones reminiscentes de antiguas historias de contrabandeo y pasión, leídas en la niñez. Alguna vez llegué hasta la
ventana y contemplé, temblando de frío, escenas trágicas, en las que se acometían dos sombras y brillaban dos aceros.

Nunca hubo en aquellos dramas epílogos rojos. En aquel pueblo, el sereno—guardia urbano— cortaba estos duelos con el punto final de su oportunidad.

En aquel cafetucho de la fería, famoso por sus tés de «a gorda», se repetían con cierta frecuencia cuadros de esta índole, que allí, algunas veces, terminaban trágicamente.

Mis amigos de allí me invitaron a visitarlo, y allá fui, entre curiosa y tímida.

Eran las seis de una bella tarde del otoño andaluz. La taberna estaba al final de Clavel, la calle Alcalá del pueblo. Próxima, la Plaza de Toros. Enfrente, la explanada del paseo de la Feria, solitario y barrido por un víento Levante muy fuerte, que se adhiere al rostro y a las manos.

El local, pequeño, estaba entonado en ocre. Había en él veladores redondos de mármol resquebrajado;
estanterías de botellas, cubiertas de polvo; caricaturas —-Facundo, el mozo, era un buen caricaturista— y en un rincón, hábilmente construido dentro de una botella blanca, al igual de esos Gólgotas que construyen los presos en sus largas horas de soledad, había un barquichuelo, con su perespectiva de mar.

Humo espeso en el ambiente: aroma de cigarrillos ingleses, mezclado al olor picante de los caracoles con
dimentados en la cocina.

Tipos avejentados de cargadores del puerto, recién llegados de Gibraltar, tiznados aún y con algún penny
en el bolsillo del pantalón; bebedores de té y de aguardiente.
.
Facundo, el mozo, nos habló del ambiento aquél instigado por mi curiosidad de forastera.

Aquí vienen tipos fetén, interesantes; pero sá menesté yegá a tiempo. A estas horas casi toos son mozos del muelle de Gibraltar, gente pacífica, aunque, si yega er caso, tamién manejan la navaja. Pero pasás las onse de la noche, ya es otra cosa. No les digo que vengan a esas horas, porque aquí vienen pocas señoras y podría habé una malage.

Anochecía.

Algunas mesas se quedaban vacías.



Un carbonero cantaba por lo bajo, acompañándose de un tamborileo de los dedos sobre el velador:

El otro tiene dinero,
yo zoy pobre de verdá,
el otro tiene dinero...

Entonces entró un hombre con paso torpe.

E un malage— dijo uno de mis amigos—. Veréi ustede cómo tenemos esaborisión.

En efecto, al poco rato, el sujeto aquel se acercó aun individuo que había de codos sobre una mesa, y le
ofreció una copa de coñac.

Ozté se va a bebé eza copa de coñá y se va a quita el mal gusto de boca.
—No quiero.


—Ozté se va a bebé eza copa, porque quié mi menda.
—¡Home, no cera tanto!
—Cuando yo digo a un hombre una coza, eza va al'artá.
—Me parece que vamo a tené guaza
—repitió mi amigo.

Y otro:

Ahí tiene. ¿No quería usted color local?

Los dos hombres habían ido aproximándose hasta casi tocarse. Estaban muy excitados, especialmente el que invitara, en posesión del falso valor que da el alcohol.

Bueno—consintió el solitario—; yo me bebo eza copa, pero uzté se va a traga veinte, Facundo, veinte copas paca.

Todos loa presentes se alteraron un poco. Alguien alcanzó la puerta y salió. Pero nosotros seguimos allí, pendientes de aquellos dos hombres.

El solitario se acercó al otro, que se limpiaba los labios con el dorso de la mano izquierda.

Y ahora, pa termina, compare, me vasté a demosrá ques hombre por las buenas o por las malas—sacó dos navajas y le tendió una de ellas al «flamenco»—.

Vamos.

Nadie se atrevió a intervenir.
Pero el otro no se movió, lo cual excito la ira de su interlocutor.

¿Con que «a chiclana»? Cuando yo llamo a un hombre afuera e pa que se defienda.
Se acercó al enemigo y le agarró la americana con la mano izquierda, a la par que esgrimía la navaja en
la derecha.

Antes se dirigió a nosotros con el gesto:

No asustarce, zeñore; no paza na.Se acercó al otro y le cortó un pico de la americana 

E pa recuerdo.
Y se guardo el pedazo en el bolsillo.








                                                                        Luis Javier Traverso





Documento aportado por Juan Manuel Ballesta  encontardo en la Biblioteca Nacional

jueves, 8 de diciembre de 2011

Diario de La Línea. Semana Santa de 1893





                                                                        Luis Javier Traverso





Gracias a la Colaboración del archivo Municipal

domingo, 27 de noviembre de 2011

Un Autobús del Servicio Urbano linense sufre un Accidente

Artículo publicado en el periódico AREA del 18 de febrero de 1962



Resultarón heridas 12 personas

Ayer (Sábado 17 de febrero de 1962)  aproximadamente a las doce menos veinte de la mañana sufrió un accidente el autobus del Servicío urbano de la CTM matricula ML 4012 que hace el trayecto  Plaza del Generalísmo-Zabal cuando iba completamente lleno de personas que régresaban de la compra del día en e1 Mercado.

A consecuencia de la tierra que había acumulado en la calzada, el fuerte viento de levante que reinaba el autobús patinó' y el conductor no pudo hacersee con el vehículo que se estrelló contra, la muralla de una finca sita en el num 147 de la Carretera del Cementerio conocida con el nombre de "La valla"

El omnibus circuló varios metro sin control tropezando precisamente contra la muralla situada al lado contrario del sitio  por donde marchaba.

La delantera del mismo quedó completamente destrozada a causa de la fuerte Colisión.

Estado en el que quedó el autobús de servicio urbano de La Línea que hace recorrido Plaza del Generalísimo-Zabal, cuando dias pasados chocó contra una murallay de cuyo accidente resultaron heridas doce personas la mayoría leves (Foto González)

El número de heridos ha sido  de doce uno de ellos de pronóstico reservado. El coche iba conducido por Francisco de 58 años y vecino del Zabal, que sufrió contiusión en la cabeza y en la mano izquierda y erosiones en la pierna izquierda de pronóstico leve.

Isabel Rodríguez Muñoz de 20 años con domicilio en zabal Bajo (Cuatro Vientos) que se encuentra en el séptimo mes de gestación Sufrió herida contusa con hematoma y probable fractura de rotula izquierda Contusión en pierna derecha Pronóstico reservado

Isabel Espinosa Piña de 47 años de edad con domicilio en Díaz Delgado 11 que sufrió herida  contusa con hematoma en espinilla derecha de pronóstico leve 

Maria Cruz Herrera hermana del notable pintor don José Cruz Herrera de 62 años con domicilio en José Antonio 13 que sufrió contusión en espalda y pie izquierdo asó como schok nervioso leve

Dolores Muñoz Guerrero de 48 años con domicilio en Zabal Bajo (Cuatro Vientos) Contusión en parietal derecho
 
Pedro Villanueva Márquez de 60 años con domicilio en Méndez Núñez 10 Contusión con hematoma en pierna derecha antebrazo y codo derecho leve.

María Domínguez Sofaro de 59 años, con domicilio en Espronceda, 22 sufrió   contusión el antebrazo   izquierdo Leve.

José Vicente López, de 32 años, con domicilio en Zabal Bajo (Villa Rafaela) Contusión con erosión en arco super ciliar derecho   Leve.

Josefa Omena Márquez, de 30 años; domiciliada en Zabal Bajo, 6 Contusión en el pecho sin apreciarse sintonías externos Leve

Mario Macias Caballero, de 67 años, domiciliado en Zabal  Bajo Contusiones y erosiones derecha con hematoma y contisión en pierna izquierda con erosión en la rodilla Pronóstico leve

Ana Sánchez Sanchez, de 49 años con domicilio en Zabal Bajo Contusiones y erosión en  rodilla y pierna derecha Leve.


 

Luis Javier Traverso




Gracias a la Colaboración del Archivo Municipal de La Línea de la Concepción

Otra forma de ver el Contrabando 1883

 Artículo publicado en el periódico "El Liberal" el sábado 11 de noviembre de 1883



Si los barcos de nuestra escuadra tienen que pedir carbón a Gibraltar para aprovisionarse, ¿qué tiene de extraordinario ni de antipatriótico el hecho de que los particulares vayan a la plaza inglesa á aprovisionarse de tabaco, pongo por caso, para fumárselo en España? Porque eso de dar consejos es muy bueno y muy cómodo; pero sería mucho mejor dar el ejemplo.

La razón del contrabando que se hace es muy humana; como que se reduce a comprar por tres lo que en la Península cuesta seis. Sí; aunque me tachen de contrabandista y me impongan la pena correspondiente, que estoy dispuesto a sufrir, yo declaro que he comprado en Gibraltar dos cajetillas, marca Susini, de las que la Tabacalera nos vende á 50 céntimos, por el precio, bastante mis equitativo, de 30 céntimos, y si hubiese comprado una rueda me hubiese resultado a 25 céntinos; es decir, por la mitad de lo que nos cuestan en España.

Y lo que se dice del tabaco podría decirse de otro cualquier género. Véase si en tales condiciones se puede evitar el contrabando; yo creo, por el contrario, que hasta se impone la necesidad de hacerlo a los mismos carabineros, que si pueden ahorrarse diez reales en el corte de un pantalón procurarán economizarlos. 

Claro está que esto no tiene nada que ver con el contrabando de guerra, me refiero al corriente, al que se hace a diario entre Gibraltar y todos los pueblos que están frente al Peñón, desde Algeciras hasta La Linea, como se hace en todas las fronteras y como se seguirá haciendo mientra a haya Aduanas en el mundo.
 
Además, aqui todo contribuye á fomentarlo: la diferencia enorme en los precios de toda clase de artículos; la facilidad de entrar y salir en Gibraltar, sin documento alguno que acredite la personalidad, y especialmente la circunstancia de ser nuestra moneda en Gibraltar, no sólo la corriente, sino la moneda oficial.

Y asi se dá el caso de que un español no pueda entrar en Ceuta,territorio nuestro, si no lleva en la cartera su cédula de vecindad: y pueda, sin embargo, entrar en el Peñón sin cédula, ni pasaporte, sin conocer alli a nadie,y sin llevar siquiera en el bolsillo una tarjeta con su nombre. De aquí que las casas de comercio, que las tiendas, estén siempre en la plaza inglesa atestadas de compradores, en tanto que los tenderos de Algeciras, de La Linea, de San Roque y de otros muchos pueblos, se pasan el día mano sobre mano.

La inveterada desidia de nuestro carácter y el abandono de nuestros gobiernos se ven en todas partes; pero aquí resplandecen de tal modo, que hacen daño á la vista. Véanse dos pruebas de ella bien patentes. Los pontones ingleses, verdaderos almacenes de Gibraltar, están, al menos una buena parte de ellos, en nuestras aguas, á ciencia y paciencia de nuestro Gobierno.
 
En una ocasión ocurrió en uno de esos pontones una muerte en riña; como estaba en nuestras aguas intervinieron las autoridades españolas en el asunto, y el hecho era tan evidente que se reconoció su competencia, y por un acto de energía, casi incomprensible en nuestros gobernantes, se obligó a los ingleses a que retiraran sus pontones a las aguas de su jurisdicción. Hasta aquí todo fué bien: pero á poco volvieron los pontones a nuestras aguas; se Ies dejó y ahí se están como si estuvieran en su propia casa.

He aquí la otra prueba. Cerca de La Línea, encima, como si dijéramos, del Espigón, esta el monte de la Pedrera, que por su altura y proximidad al Peñón le domina, especialmente la parte Noroeste del mismo, que es donde se halla asentada la ciudad. Pues bien; en la cima de la Pedrera tenemos por toda defensa un fuerte ridículo, antiguo, inverosímil, que no sirve para nada, á no ser que este allí para que se compare su insignificancia con los elementos de defensa y de ataque que Inglaterra ha acumulado en Gibraltar

Si se fortificase el monte de la Pedrera y se artillara con piezas de gran alcance, no solo tendríamos defendida La Linea, Puente Mayorga y la bahía de Algeciras, sino que nuestros fuegos podrían en caso de necesidad contestar a los de Gibraltar y á los de las escuadras que allí se guarecieran, echando á 1a vez á pique los pontones, que como ya he dicho, son los verdaderos Docks ó depósitos de la plaza inglesa





                                                                    Luis Javier Traverso




Documento perteneciente a la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España

sábado, 26 de noviembre de 2011

Adhesión al periódico "La Iberia" en 1884

Artículo publicado en el periódico "La Iberia" diario Liberal del viernes 19 de diciembre de 1884


Señor director de La Iberia.—Nuestro querido amigo: La patriótica campaña qne viene V. sosteniendo con admirable constancia y energía en La Iberia desde los primeros momentos que empezaron la cacería y acuchillamiento de los indefensos estudiantes por los sicarios y esbirros del Gobierno á las órdenes de los ya célebres Villaverde y Olivares, y sin que las repetidas denuncias que el periódico ha sufrido hayan sido ni puedan ser bastantes á amenguar en poco ni en mncho la línea de conducta dignisima que se trazara para defender con ejemplar valentía la libertad del pensamiento, y como consecuencia catnral los fueros de la cátedra y del saber humano, los Comités del partido constitucional del distrito del Campo de Gíbraltar, que reconocen por su indiscutible jefe al Excmo. Señor D. Práxedes Mateo Sagasta, hacen suya tan ejemplarísima conducta y unen su protesta á la de toda la prensa leberal de España contra los actos de salvajismo que hasta la Europa liberal escandalizada ha reprobado y condenado, ya en sus órganos más autorizados.

Los Comités que abajo firman se complacen en felicitar á V. como director de La Iberia, órgano genuino de nuestro partido, por heber merecido loa honores de CUATRO DENUNCIAS, y se ofrecen gustosos con toda sinceridad a ayudar a los gastos que a la empresa ocasionen esas y otras mas que puedan sobrevenir, cuyas denuncias aparecerán siempre como padrón de ignominia sobro la frente de quienes las autorizan y llevan á efecto.

........

COMITÉ DE LA LÍNEA DE LA CONCEPCION

Presidente: Lutgardo López Muñoz, propietario.
— Vicepresidente: Manuel Lorenzo, propietario.
Emeterio Dovorgane del comercio y propietario.
— Vocales: Juan Palacios, propietario.
José Palacios Miciano, licenciado en medicina.
Manuel Cabello Reyes, propietario.
Juan M. Sanchez, propietario.
José Villanueva Robles, comandante capitan retirado.
Andrés Ruíz, del comercio.
Pedro García y García, propietario.
Joaquin Rodríguez García, propietario,
Francisco Rufo, prooietario.
Andres Sánchez García, propietario.
Pedro Aguilar Cabrera, propietario.
Luis Romero Cano, industrial.
Juan García y Garcia, propietario.
— Secretarios: Juan de los Santos Madrid, del comercio, y
Lutgardo López Zaragoza, del comercio.



                                                              Luis Javier Traverso




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miércoles, 23 de noviembre de 2011

El Caso de La Línea de la Concepción 1954

Artículo Publicado en el periódico "La Solidariad Obrera" publicado en Paris el 26 de Agosto de 1954


Promiscuidad, explotación y miseria

La situación que atreviesa el campo de Gibraltar, sobre la cual informaba la semana última uno de nuestros corresponsales en Andalucía, constituye un problema que los propios soportes del régimen se ven en la imposibilidad de ocultar. Al contrario, entre ellos se reprochan las culpas, y no son pocas ni pequeñas. Prueba de esto es una carta dirigida al «caudillo» por el sacerdote Justo L. Martínez de Serdio, cuyo entusiasmo «nacionalista» le valió, durante la «cruzada», el grado de alférez en el Tercio de la Merced. Párroco ahora en la barriada linense de la Atunara y empeñado en ganar terreno al falangismo, ha hecho circular entre los obreros algunas copias de la aludida carta. Llegada, pues, a muchas manos nos permitamos publicarla «in extenso » para conocimiento de nuestros lectores:

Señor: Con el máximo respeto pero con la máxima claridad también. La Línea de la Concepción está sometida a un tratamiento concienzudo de debilitamiento que terminará con su vida como tal ciudad. Y La Linea de la Concepción no es merecedora de este trato. Se le tacha en campañas de prensa y radio de poco española, de poco religiosa y de masónica. La Linea, señor, comenzó a ser por mutuo acuerdo de los gobiernos español y británico, allá en el Siglo XVIII, como colonia de emigrantes genoveses y napolitanos. Más tarde, comenzaron a establecerse los trabajadores de España y sólo en 1871 adquiere independencia como municipio, y en estos 83 años acabados de cumplir, ¿se hizo algo por mejorarla? Ochenta y tres años en que ha estado ignorada por España y sus autoridades. Ochenta y tres años que solamente se le recordaba para venir a ella con coches oficiosos o particulares a sacar a través de ella para otras regiones de España los productos extranjeros que en La Línea ni se consumían siguiera.

Ochenta y tres años que no ha tenido ni tiene escuelas nacionales con arreglo a su censo escolar de unos 12.000 niños. Ochenta y tres años con sus viviendas infrahumanas, con su promiscuidad de sexo y edades, siendo para vergüenza de España no el barrio obrero de Gibraltar, sino el mísero tugurio de la ciudad irredenta.

Ochenta y tres años con la plena sensación de abandono por parte de España y con toda su vida legal o ilegal, real o fictiva, sostenida por el dinero que sus trabajadores ganan en Gibraltar.

Ochenta y tres años sabiendo y experimentando dolorosamente que las logias y nadie mas, son las que dan buenos empleos y jornales permanentes.

Ochenta y tres años, permitiéndosele una floreciente industria de prostitución para mejor satisfacer los instintos del extranjero.

¿ Puede extrañar con todo eso su aireada falta de religiosidad, su moralidad deficiente, su pretendida simpatía británica o su predominio de logias en otros tiempos ?

Lo que si puede y debe extrañar es que, a pesar de todo eso, La Línea sea buena, fundamentalmente buena, y en él fondo de su alma, hondamente patriota y española.

Y es que son dos conceptos diferentes, simpatía por Gibraltar y simpatía por Inglaterra, como  son dos seres diferentes y ordinariamente divorciados el gibraltareño (llanito) y el ingles. Entre La Linea y Gibraltar es logico y humano pero no antiespañol, que halla comprensión y mutuo afecto. Son 250 años de constante intercambio, no sólo económico, sino de sangre; de tal manera, que cuando la población civil fué evacuada en la última guerra, el gobierno británico se vio desagradablemente sorprendido porque los de Gibraltar hablaban, pensaban y vivían en español. Fué entonces cuando se inició la política de britanización que no llegaron a conseguir nada positivo, puesto que son muchas las mujeres españolas que cada año siguen contrayendo matrimonio en Gibraltar.

A dos poblaciones así unidas no es posible súbitamente separarlas sino a costa de una de las dos. Constituyen en verdad, dos poblaciones siamesas. Y si ahora es práctia y corriente en cirugía separar a los siameses, las estadísticas nos hablan elocuentemente de que lo ordinariamente es la muerte de los dos seres ; o al menos, del más débil. No hay por ahora, no un solo procedimiento que hiera a  Gibraltar (y dentro de Gibraltar hay muchos hijos de España) sin que sea Herida igual o más gravemente La Linea de la Concepción.

Y esto sé está haciendo. Asfixiando al comercio y población gibratareños y asfixiando al comercio y población linenses. Es posible que se llegue a tal estado de cosas que la población civil de Gibraltar sea evacuada (sueño dorado de los ingleses para tener una fortaleza militar completa) pero, si eso llega, habrá llegado antes la muerte de La Línea. ¿Por qué entonces se la dejó crecer como un tumor? ¿Para tener después el placer de aniquilarla y extirparla?

La Línea de la Concepción, sin Término municipal, que no se lo han dado, sin industria, que no se le ha per mitido, sin mas ingresos municipales que los arbitrios por las mercancías que aquí se consumen por los linenses y gibraltareños o que pasan la frontera para ser consumidas en Gibraltar, ¿tiene la culpa de que se le haya dejado crecer y formar precisamente por la consecuencia de la detentación extranjera del Peñón? Porque la ciudad ha crecido porque la dejaron y se ha hecho como es porque así la dejaren hacer. Los de hace 80 años y los de ahora. Que ha sido exactamente en estos tiempos cuando su crecimiento se hizo más intensivo ; si en 1950 su censo arrojaba en total de 55.105 habitantes, en 30 de abril del actual lo arroja de 71.047 habitantes.

Y en estos momentos cuando a la olvidada ciudad se la recuerda para protegerla verbalmente y hundirla en realidad. Porque se han hecho decretos se ha creado patronatos, han venido ministros y directores generales y se ha hablado y prometido y se ha proyectado. Mas el Colegio de Salesianos adjudicado en diciembre de 1952  sigue  perezosamente haciendo sus cimientos; las 249 viviendas protegidas de la Obra Sindical del Hogar, adjudicadas en 1949, siguen sin terminarse; las escuelas prefabricadas y protegidas en el plazo de 15 días no llegaron al cabo de meses .... Todo, absolutamente todo, se hace lentamente. En cambio, las medidas aflictivas para la ciudad llegan y se ejecutan con la rapidez del rayo.
 
Porque es triste espectáculo, señor, el que ofrece estos días la aduana al paso de trabajadores y obreras. Se les prohibió llevar a Gibraltar hasta la fruta fresca para postre de sus comidas humildes. Se les prohibió traer hasta lo más mínimo. Con esas enérgicas medidas restrictivas más que el comercio gibráltareño son trabajadores y obreras las verdaderas víctimas. Porque o para consumo de su casa o para ayuda de su jornal, en esta carestía de vida propia del Campo de Gibraltar, unas y otras tenían ya su presupuesto estabilizado. Y sin embargo, el alto contrabando, el que sé realiza en coches por acá o por allá, ese con el poder del dinero en sus manos, ¿será suprimido?... Y los trabajadores de Gibraltar merecen compasión y comprensión. Sobre todo por la pena de tener que salir a trabajar bajo patronos extranjeros, fuera de sus casas desde las cinco de la mañana hasta las siete de la tarde, soportando «colas», aquí y allá, con frío o calor, con viento o con lluvia y todo ello no por capricho o ambición, sino por su mujer e hijos que no pueden viviré con las 114 pesetas semanales de jornal de un peón, que aunque menor que el de un trabajador inglés, es al menos de 250 semanales.
 
El cual es completado de la venta de sus pequeñas compras en Gibraltar. Pero, merecen además, admiración y gratitud, ya que supone una fuente saneada de divisas (libras) para el Estado. Concretamente, el último viernes 23 de julio, ingresaron en el Banco de España de la aduana 6.466 libras 12 shelines y 16 peniques ; y con el año 1953, ingresaron solamente por el concepto de trabajadores 890.925 libras, 19 chelines y dos peniques, sin suponer ello salida de pesetas o mercancías, sino salida de sudor, esfuerzo y sacrificios de 10.000 modestos y buenos españoles. ¿No merece esto, sólo de por sí la gratitud de España? Y todavía La Línea proporciona el Erario por otros conceptos (turismo y exportaciones) cerca de 100.000 libras más. Exactamente 99.309 libras en 1953.

No obstante, La Línea y sus obreros se sientan desamparados. No tienen estos trabajadores la protección
de la cristiana legislación laboral que Vos, señor, habéis querido dar a los obreros de España, y han de estar a merced de leyes extranjeras discriminatoria de españoles «llanitos» o ingleses. Bien es verdad que se creo un llamado  Sindicato de Trabajadores Españoles en Gibraltar, pero hasta ahora poca ha sido su preocupación y más aparente en cambio su papel obstaculizador, ésta es, al menos, la opinión común entre los trabajadores. Para dar al obrero determinado documento que la Delegación de Frontera da para conceder «el pase de trabajador», exige el sindicato que el patronato de Gibraltar que va a colocar a este obrero pague al sindicato español la cantidad de 18 chelines para, en moneda inglesa, entregarlo en el sindicato español. ¿Cabe más ilegal o inmoral? Ciertamente, no es esto proteger al trabajador.

Hay una Mutua de Seguros. Obligatoriamente. Cada obrero ha de dar semanalmente a esta Mutua cinco pesetas por cada libra que cambia, y veinticinco céntimos por chelín. Quiere ello decir que sólo en 1953 el Sindicato ha recaudado para esa Mutua 4.451.171 pesetas. Pero los servicios están mal atendidos. Socorro metálico, ninguno. Y el obrero, sin querer, compara que si un peón paga 10 ó 12 pesetas semanales a la Mutua, en Gibraltar solamente paga 3 peniques, y en Gibraltar, a más de la asistencia, le dan un mínimo de 5 chelines al soltero .... 

Perdonde, pues, señor, este  atrevimiento de un sacerdote. Señor, que Dios guarde la preciosa vida de Vues
tra Excelencia y María en su Concepción la proteja ....
 

La linea de la Concepción, 29 de julio de 1954.








     Luis Javier Traverso




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martes, 22 de noviembre de 2011

Dos Inauguraciones en 1913

Artículo publicado en "La Correspondencia de España" el 24 de febrero de 1913

Inauguraciones

En el tren expreso ha llegado el diputado por el distrito, D. José Luis Torres, acompañado de D. Ramón Gasset.

En la estación esperábanle las autoridades, representaciones de la Cámara de Comercio y de la Junta de obras del puerto, y Comisiones de los Comités liberales de los pueblos del distrito.

Desde la estación dirigiéronse los señores Torres y Gasset al puerto y embarcaron en un vapor para Gibraltar con objeto de pasar á La Linea de la Concepción para inaugurar en unión del general Sr. Muñoz Cobos la Escuela de Artes y Oficios que el Sr. Torres ha conseguido del Gobierno.

También inaugurarán los excursionistas la estación telefónica que la Compañía Interurbana abre al servicio público.

Mañana tendrá lugar la apertura de otra estación de la misma Compañía en Algeceras.


Dos inauguraciones

LA LINEA DE LA CON'CEPCION. (Domingo, noche.)

Se han celebrado hoy dos actos importantes para este vecindario. Ha sido uno la inauguración de la Central telefónica interurbana, á la que ha asistido el general gobernador militar de este campo, Sr. Muñoz Cobos; el diputado á Cortes don José Luis Torres; el gobernador militar inglés, general sir Archibald Huntcr; el presidente de la Sociedad Económica, las autoridades civiles y militares de la localidad, representantes de San Roque, Algeciras y Los Barrios y gran número de invitados de la Prensa y de diversas entidades.

La primera comunicación que se ha establecido ha sido para enviar un saludo al Rey por el Sr. Torres, en nombre de las personalidades del distrito.

Después el general sir Archibald Hunter comunico con la Embajada inglesa, enviando un saludo.y haciendo votos por la cordialidad de relaciones entre ambos países.

Terminada la inauguración de las comunicaciones telefónicas fué servido un espléndido »lunch» á los invitados.

Fué el otro acto la inauguración de la Escuela de Artes y Oficios, con asistencia de numerosas representaciones y nutridos grupos de obreros.

El diputado Sr. Torres recibió muchas felicitaciones por sus constantes gestiones en bien de los intereses del distrito.






                                                                Luis Javier Traverso




Documento perteneciente a la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España

Nombramiento de Ciudad a la Villa de La Línea

Este es un artículo muy corto pero creo que de una gran importancia.

Según el periódico La Correspondencia de España : diario universal de noticias' - Año LXIV Número 20231 del 03 de julio de 1913


FIRMA REGIA

S.M. el Rey ha firmado  los siguientes decretos:

.......
Concediendo el titulo de de Ciudad a la Villa de La Línea de la Concepción, provincia de Cádiz, que con tanto interés ha patrocinado el diputado D. José Luis Torres.







                                                                Luis Javier Traverso




Documento perteneciente a la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España

lunes, 21 de noviembre de 2011

Milicias desarmadas en el Campo de San Roque en 1854

Artículo publicado en el periódico "El Clamor Público" Periódico del Partido Liberal del Sabado 25 de septiembre de 1854


CORREO DE LAS PROVINCIAS.

El abandono en que se encuentra la Milicia nacional de San Roque ha dado motivo á que se nos dirija la siguiente carta:

San Roque 17 de Septiembre.

¿Qué esplicacion puede darse á la singular apatía o desden en que se tiene á la Milicia nacional para que continúe totalmente desarmada en algunos o la mayor parte de los pueblos? Ninguna que sea satisfactoria ni que aquiete los espíritus celosos de los buenos ciudadanos. Ni un fusil tiene la de esta ciudad.

La situación especial de San Roque por estar próxima á dos mares, limítrofe á la plaza de Gibraltar y entre dos puntos, la Serranía de Ronda y la bahia de la vecina plaza, que el maquiavelismo ha querido explotar para sus intentonas. Exige en todas ocasiones especial cuidado. Por esta razón apenas se sacudió el yugo que nos oprimía, acudieron ansiosos los ciudadanos á inscribirse én las filas de la Milicia nacional. Las autoridades solicitaron del gobernador civil por medio de la Diputación provincial que se enviasen armas con toda premura; pero ha sido inútil á pesar de haberlo asi ofrecido desdo el mes de Julio.



No hace muchas noches que en la Linea dieron unos miserables gritos subversivos. La alarma llamó la atención de las autoridades que pusieron á buen recaudo á los agresores. Es indispensable que el Gobierno no descuide por mas tiempo el armamento de la Milicia de esta ciudad. El partido liberal de la misma, patrióta de buena fe, hace cuanto puede procurándose algunos fondos sin gravar en nada los ya cardados presupuestos. Al efecto da funciones de novillos desempeñadas por naciona es para invertir su producto en vestuario y fornituras. Otro recurso hay nada gravoso para llevar á efecto el armamento. Existe por reales decretos la imposición de un derecho sobre todo el que pasa á Gibraltar sin carga por el muelle de Algecíras ó puerto de la Linea. Justísimo que ese portazgo que está en Algeciras lo apropie ella misma; pero ¿ Por qué razón ha de monopolizar y disponer de lo que se recauda en esta ciudad, como es lo de la puerta de la Linea? Su producto puede ser distinado para el armamento de esta Milicia que se equiparía completamente sin perjudícar al Estado.
 




                                                                     Luis Javier Traverso




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domingo, 20 de noviembre de 2011

Temor a un Ataque Ingles al territorio Español en 1880 y la problemática del Contrabando

Artículo publicado en el periódico "La Iberia" del Sábado 25 de septiembre de 1880

EL CAMPO DE GIBRALTAR.

De algún tiempo a esta parte viene preocupando la atención publica la tendencia cada día más acentuada en las autoridades de Gibraltar de invadir nuestro territorio, de ejercer en él una jurisdicción que no consiente el tratado ajustado entre España y la Gran-Bretaña en 7 de Junio de 1714, y que de tolerarse contribuiría poderosamente á amenguar nuestro prestigio y al desmembramiento de la integridad de 1a patria.

La prensa gaditana los periódicos de Algeciras han sido los primeros en dar la voz de alarma denunciando las disposiciones manifiestamente hostiles del gobernador de aquella plaza, lord Napíer de Magdala.

No creemos que el honorable general ajuste estrictamente a las instrucciones de su Gobierno cuando ejecuta actos y formula exigencias que no pueden presenciarse, que no se queden oír sin que  suba al rostro el carmín de la vergüenza.

Sabido es de todos que el art.10 del tratado de  Utrech no concede á Gibraltar ninguna jurisdicción territorial fuera del recinto de sus murallas, ni más aguas marítimas que las de su bahía, y que solo por una deplorable complacencia se ha permitido a las autoridades inglesas que poco á poco invadan nuestro territorio, labrando en él sus huertas y jardines y que edifiquen en, el mismo sus necrópolis cuarteles, trincheras y establecimientos públicos, hasta el punto que de intrusión en intrusión y de tolerancia en tolerancia se ha llegado á reconocer la legalidad del llamado campo neutral, el cual abraza un gran espacio de terreno, en el que cada día adquiere mayor dominio la Gran Bretaña, del mismo modo que lo gana ensanchando su zona marítima por mediada una linea que arranca de Punta Mala y somete a la jurisdiccion inglesa gran parte de las costas españolas.

« Los soldados ingleses—dice El Ultimo Telegrama, periódico que se publica en Algeciras— están ya al habla con los aguerridos defensores de la integridad española, y recientes hechos que hemos consignado en números anteriores han dado a conocer á España que los ingleses pretenden usurpamos parte del terreno de que es únicamente señor y soberano D. Alfonso XII.

Hasta aquí, si bien los conflictos acusaban harta frecuencia y obstinada repetición, zanjábanse amistosamente, si tal pueden llamarse las concesiones que dia por día les otorgábamos. Pero quizá interpretando nuestra cortesía por miedo, tal vez por ruin debilidad, ha creído Inglaterra llegado el momento de romper por todo, y ha dictado al gobernador de la vecina plaza la minuta de la comunicación que públicamente se dice ha recibido del comandante general de este campo.

Trátase nada menos que de dar jurisdicción en el espacio de 100 metros cuadrados á los centinelas ingleses, lo cual es lo mismo que colocarlos en las puertas de la Linea de la Concepción.

Este acto, que supone una desmembración de territorio, ha sido enérgicamente rechazado por el general Canaleta, que con la noble altivez de quien ha derramado generosamente en más de una ocasión su propia sangre en aras de la patria, ha significado al general Napier que para él no hay más cuerpo de derecho en lo que á Gibraltar se refiere que las estipulaciones del tratado de Utrech.»

Como se ve, esta cuestión reviste trascendental importancia y está llamada á producir serios conflictos si nuestro Gobierno se encierra en su habitual indiferentismo y si no los conjura adoptando sin perdida de tiempo las enérgicas medidas que aconsejan la prudencia, la dignidad y los altos intereses de la patria.

El gobernador de Gibraltar, según El Calpense, se ha permitido también ordenar al mayor de plaza que nuestras centinelas de avanzadas se abstengan e intervenir en lo que se refiere al tránsito de carruajes entre Algeciras y la Línea mientras la carretera continúe en mal estado, disposición que entraña una intrusión de atribuciones, porque las autoridades inglesas carecen de jurisdíccion en nuestro territorio, y que á todas luces revela el propósito de facilitar el tráfico del contrabando, que no otra cosa implica la facultad que pretende se conceda á los conductores de los vehículos para circular libremente en todas direcciones por caminos de travesía ó por donde más les convenga.

De esta manera se hace ilusoria la vigilancia que en toda la línea debe ejercer el cuerpo de carabineros, y hasta se dificulta la represión del fraude, y buena prueba de esta intención la tenemos en el siguiente suelto que copiamos de El Ultimo Telegrama:

« Es digno de llamar la atención del Excmo. señor comandante general del Campo, ya que las autoridades de la Linea no dan cuenta de ello á 8. E., lo que viene sucediendo con los ingleses en lo que se refiere al terreno que media entre Gibraltar y la Linea. La garita de la guardia inglesa, (montada sobre ruedas) se halla hoy á unos 15 pasos mas hacia el terreno español que lo estaba antes. Dicha garita debe andar sola, puesto que mucho tiempo atrás se hallaba colocada en linea recta con el rastrillo de la última huerta. La casilla de los inspectores de policía también ha sufrido tres empujes hacia el terreno español, pues hoy se halla a unos 20 pasos más hacia dicho terreno, y quizá á unos 30 de la primitiva. Estos adelantos y la jurisdicción de cien pasos que tiene el centinela ingles hacia dicho terreno español dará lugar á que paulatinamente, y siguiendo el desorden antedicho, lleguen las garitas inglesas hasta cien pasos de la Línea de la Concepción »


Y no se crea que son únicamente los periódicos de oposición los que han dado la voz de alerta al Gobierno, pues también la prensa oficiosa clama por que se reprima, por que se castigue el fraude, y señala al Campo de Gibraltar como residencia de contrabandistas, como refugio de gente que vive de lo que allí se conoce, con el gráfico nombre de la jarampa.

Prescindiendo nuestro apreciable colega La Epoca de su incondicional ministerialismo, no encuentra un aplauso para el Sr. Romero Robledo por el decreto que publicó la Gaceta del jueves, motivado por el choque ocurrido con los soldados ingleses en el campo neutral que internaron á una pareja de la Guardia civil; pero en cambio se lamenta del gran desarrollo que en estos tiempos ha adquirido el contrabando, y aprovecha la ocasión para excitar el celo del ministro de Hacienda á fin de que adopte enérgicas medidas encaminadas a su represión, reconociendo implícitamente que nada se ha hecho hasta ahora para perseguirlo, así como que no se curan con paliativos los males profundamente arraigados.


He aquí los términos en que discurre el diario conservador:
«El Gobierno —dice— ha creído oportuno aconsejar á S. M. que el comandante general del Campo de Gibraltar ejerza, como representante y delegado especial del Ministerio, las facultades que a éste le corresponden en materias de orden público, vigilancia y policía, y tenga á sus órdenes las fuerzas de Guardia civil y de Orden público.
¿Que motivos aconsejaron al Gobierno la delegación de funciones propias en una autoridad militar, oficial ó general de ejército? ¿Qué abusos trata de corregir y qué reformas trata de aplicar en la linea de Gibraltar, sitio predilecto para los contrabandistas de oficio y de profesión? »


Esos motivos á los que el colega aparenta no prestar gran atención, los expone el ministro de la Gobernación en el decreto a cuyo examen habremos de dedicar un articulo especial, motivos fundados precisamente en nuestras apreciaciones y que por tanto nos relevan de esforzarlos con nuevos razonamientos.

«El  contrabando — añade La Epoca— que se hace desde Gibraítar, ya por mar, ya por tierra, es exclusivamente de tabaco. La producción algodonera inglesa ha dejado de servir de cebo al contrabando, dominando ahora por completo dentro y fuera del Peñón la producción algodonera catalana, hasta tal punto, que los productos españoles se importan en Gibraltar y se exportan en aquel puerto para Marruecos. Tal es la excelencia y la baratura de los géneros catalanes.
 Pero en punto á tabaco, el contrabando es grande y el fraude mucho mayor. A buen seguro que el celoso inspector de Aduanas que está allí de visita habrá estudiado á estas horas las distintas formas que el fraude reviste en la posesión inglesa y en la población de La Línea.
Sería oportuno que así como la Guardia civil se pone, á las órdenes del comandante general, se haga lo mismo con las fuerzas de carabineros, para que la acción sea simultánea y combinada.
EI señor ministro de Hacienda fijará su atención en este asunto, y á buen seguro adoptará disposiciones eficaces para reprimir el fraude en lo posible. Ya que ahora está girando una visita un inspector de Aduanas, sus datos y observaciones podrán servir de mucha para prevenir el contrabando.»

Las indicaciones de La Epoca no las consideramos muy pertinentes en cuanto se refiere á conceder al gobernador del Campo de Gibraltar unas facultades en materia de Hacienda que á nada conducen, como lo prueba el poco éxito que hasta ahora han producido.

Aquella autoridad dispone de la fuerza de carabineros como de todos los cuerpos armados; y, sin embargo, el contrabando continúa en mayor escala y su represión es cada dia menos eficaz, según lo declara el ministro de la Gobernación, el cual asi como el Sr. Cánovas del Castillo conocen perfectamente la causa de su desarrollo.

Y ya que un inspector general de Hacienda de reconocida competencia se halla girando una visita á las Aduanas de las provincias andaluzas, bueno seria que expusiera al Gobierno, si es que ya no lo ha hecho, las reformas que reclaman en su organización utilizando los datos que habrá adquirido sobre el terreno, teniendo para ello en cuenta las atinadas observaciones contenidas en la exposición que la Liga de contribuyentes de Algeciras elevó al ministro de Hacienda en 26 de Agosto último.

Todo lo que no sea combatir el mal con enérgicos remedios, repetimos, sólo conduce á llenar una página más de la Gaceta con un decreto de problemáticos resultados.






                                                            Luis Javier Traverso




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Falta de Plata y Billetes en el Campo de Gibraltar 1893

Periódico "El Liberal" del Sábado 9 de julio de 1893


EN EL CAMPO DE GIBRALTAR

Conflictos que origina la falta de plata y la baja del billete de Banco.- Dificil situación enconómica en este Campo.- Urge  que el Gobierno  solucione el conflicto.- Falta de metálico para pagar a los soldados.- La Prensa  calpense.- Los empleados del resguardo interpretando la ley sobre la exportación de la plata.- Registros individuales.- Nuevos abusos en Correos.-
Ya lo decía en una da mis anteriores informaciones: el problema monetario se presenta en este Campo con caracteres alarmantes y si el Gobierno español no pone pronto  y oportuno remedio para normalizar la situación económica de los pueblos del Campo de Gibraltar, se producirán tan graves conflictos de orden público, que podrán en grave aprieto a las autoridades para solucionarlos, sin que se sepa a ciencia cierta cuales seran las horribles y desastrozas consecuencias que en la normalidad de la vida de estos pueblos originará la cuestión de la falta de plata y la parada de miles de obreros, hoy en visperas de quedar sin trabajo, si no se atiende  a solucionar el conflicto que se avecina.

No hay quien quiera tomar  para ninguna venta o transacción comercial los Billetes de Banco.


El papel moneda ha sufrido una depreciación de un 50 por 100 en Gibraltar y de un 20 por 100 en los pueblos de este Campo. Tener billetes de banco y no tener dinero es todo igual.


LA Compañía del Ferrocarril de Bobadilla a Algeciras, según tengo dicho a EL LIBERAL, no admite en pago de los billetes de viajeros, ni por transporte de mercancias, cantidad alguna en papel moneda.


Pero, en cambio, esta empresa, y lo mismo la Compañía Arrendataria de Tabacos, pagan a todos sus empleados en billetes de Banco, produciendo esto graves trastornos y conflictos en la masa popular y en la clase trabajadora, que se ve con el corto salario pagado en papel y luego no puede comprar lo necesario para el preciso sustento, a menos que no pierda el 20 por 100 del valor nominal de los billetes de Banco, y aun así no hay quien cambie el papel, ni quien lo admita.


Y si a esto se une que las autoridades inglesas de Gibraltar, al carecerse en aquella plaza de monedas de plata españolas, han determinado despedir de las obras de los Docks a los siete ú ocho mil obreros españoles que allí trabajan , reemplazándolos por los soldados británicos de guarnición en Gibraltar. ¿Podrá darse una situación económica mas triste que la que se presenta, y en mayor grado, cuando aquello suceda, se atraviesa en este Campo?.


¿Que sucederá el día no lejano en que queden sin trabajo esos ocho mil obreros españoles, que residen  en Algeciras y La Línea?.


Miedo da pensarlo, si se atiende al estado actual de los ánimos y a lo que pueda resultar con la miseria en que, de golpe y porrazo, caigan ocho mil casas de familias  españolas.


El conflicto interior que originaría al Gobierno la cuestión monetaria del Campo de Gibraltar, revestiría tal importancia, que la presionaría fuertemente a la opinión española y dejaría relegados al segundo término los otros conflictos interiores a que con mayor  atención atiende el Gobierno de Madrid.


Por Humanidad, por razón, por justicia y por patriotismo, hay que solucionar la cuestión  de la plata en esta región.


No Vacile ni un instante  el Gobierno; estudie la manera de solucionar rápidamente el conflicto, pues de no hacerlo, tal vez la fuerza y desarrollo  de los futuros acontecimientos sería tan desastrosos, que bien pudiera arrepentirse el ministerio de su falta de actividad y de su antihumanitaria inercia.


Aquí no se ventilan intereses mezquinos de partidos; aquí se ventila algo mas importante, como es el no perecer de hambre y el que no caigan en la miseria miles de familias españolas.


Diputados por la provincia de Cádiz son los señores Duque de Almodóvar del Rio y Añón, actuales ministros de Estado y de Marina, respectivamente, uno y otro y especialmente el primero conocen la vida de este Campo, ambos deben tener presentadas necesidades de esta  región y a ellos toca, por tanto, en primer termino, ilustrar a sus compañeros de gabinete acerca de las complicaciones que pueden producirse, interesante del Gobierno de que forman parte prontas, radicales y salvadoras medidas que conjuren el conflicto..


¿Porque no se crea en Algeciras una sucursal del Banco de España, único medio de evitar  la explotación  de que viene siendo objeto el papel moneda?.


Si esto no se hace ¿no sería solución el crear una Administración subalterna de Hacienda que, contando con las remesas de plata que le enviara el Gobierno y con la que en la misma se ingresaran  por venta de billetes de loterías, derechos de transmisión  de bienes, se hicieran aquellos cambios, que las necesidades mas perentorias del comercio y de tráfico impusiera?.


¿No podía la Compañía Arrendataria de Tabacos pagar en plata o en calderilla a sus empleados? Seguramente que si.


¿No debía el señor ministro de la Guerra, en vista de lo que está sucediendo con la falta de plata, cuidar a todas las fuerzas militares que hay en esta región se les abonaran sus haberes en metálico y no en billetes del Banco, como de una manera imprevisora y que agrava  el actual conflicto, se viene realizando?


Por la imposibilidad material de cambiar billetes, y por haberse pagado en papel las consignaciones de los regimientos expedicionarios que guarnecen a este campo, ha habido la necesidad de dar a los soldados vales por el importe  de los socorros diarios que reciben, cuyos vales contra determinadas casas de comercio, llevan la anexa obligación  de que todos los soldados han de emplear en dichos establecimientos mercantiles, las dos terceras partes por lo menos  del total del socorro, dándosele la otra tercera parte en metálico.


Esto ha producido grave disgusto en la tropa, y precisa  que el ministro de la Guerra solucione con rapidez  este otro conflicto militar, que, de seguir, puede producir  algún malestar entre los soldados.


Convencidos están por demás todos los impugnadores que tuvo en este Campo la proposición presentada en el Congreso por el Diputado  por Algeciras  D. Luis Ojeda, de las altas razones de previsión y de patriotismo en que se inspiró el diputado republicano para pedir al Gobierno que se permitiera la exportación de plata ha Gibraltar por la suma de 75.000 pesetas semanales.


El exceso de celo  de los funcionarios de las Aduanas fronterizas españolas para detener toda pequeña introducción de plata  en Gibraltar, registrando los bolsillos de las personas que atraviesan la frontera, llegando a considerar como contrabando cualquier suma de monedas de plata que ascienda a mas de cuatro pesetas, no solo agrava el conflicto monetario, sino que es motivo de que se ridiculicen  en el extranjero, y que  los periódicos calpenses desacrediten a la administración  española, escribiendo artículos con el epígrafe de "La Legislación del robo", donde se leen estas frases:


"Téngalo, pues, entendido cuantos de hoy en adelante, mañana sobre todo (se refiere a la feria de La Línea, que dió principio el domingo pasado), pasen a España. Si hasta ahora han tenido que precaverse de las hazañas de los timadores pick pocket, especialmente con motivo de las aglomeraciones en los dias de feria , un nuevo peligro de hoy les amenaza y es que si escapan de un pick pocket caerán seguros en las garras  de los carabineros de las puertas, que se cuidaran de limpiarles a la fuerza los bolsillos"


De que en esa forma nos trate las prensa extranjera tienen la culpa los empleados del resguardo que cometen ligerezas al hacer los registros, y que en pleno camino de La Línea a Gibraltar hacen bajar del coche a las personas que por allí  transitan para registrarles los bolsillos en la misma carretera, y los que interpretan tan ridículamente la ley sobre exportación de la plata, fijando como maximum de la cantidad que puede llevar un individuo en la enorme suma de cuatro pesetas  No puede darse nada mas risible.


Insisto de nuevo cerca del director general de comunicaciones, sobre los abusos que se cometen en correos, abusos tan escandalosos que merecen se ordene la instrucción del oportuno expediente gubernativo para depurar responsabilidades.


En los días 3 y 4 de este mes, ha dejado de recibir el paquete  completo de EL LIBERAL, el corresponsal vendedor de esta población, Sr. Gómez Carrillo, asegurándose por el administrador de Correos que la falta es en la ambulancias, pues a la oficina de su cargo no han llegado duchos paquetes de periódicos.


Corresponsal


Jimena y julio 1893












  


                                                                      Luis Javier Traverso




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domingo, 23 de octubre de 2011

Pinceladas de Noticias

Este artículo lo iré renovando con nuevas pinceladas de noticias, siempre que me tope con nuevas, cortas y de interés que trasladaros


EL gobernador de Málaga ha descubierto un enorme contrabando de reses vacunas que con pretexto de  que pastasen en territorio español eran introducidas por La Línea conduciéndolas después á dicha capital.
El ilícito comercio, ademas de perjudicar los intereses de la Hacienda, constituía una amenaza constante para la salud pública, por quedar con dicho procedimiento eludidas las cuarentenas.

                                         El Correo Militar del Sábado 11 de mayo de 1895
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