domingo, 23 de enero de 2011

Calle José Antonio

Artículo publicado en el periódico AREA el domingo 11 de junio de 1961 en su pagina final

Antigua calle Real. Y es verdad que tiene realeza de antigüedad. Es, como diría algún «codornicesco», el ombligo de la ciudad. Es -.decimos nosotros-- como un frasco donde se concentra el aroma Linense. Por cuanto respecta a las bellas, naturalmente. Desfilan por ella muchachas compuestas --con novio y sin él-- que componen la élite de nuestras bellezas mas sobresalientes. El espectáculo es siempre apetecible. Y resulta fácil asistir al mismo. Basta con sentarse y dejar que los ojos se recreen en cuanto pasa por la calle.


Si lo prefieres, lector, vamos a dar antes un paseo. Empecemos por la Plaza de la Iglesia. Hay quecaminar lentamente, si no la observación meticulosa se hace difícil. .. ¿Ves? Esta es una pastelería. Limpieza, orden, perfecta presentación. A lo lejos se sabe que todo ahí dentro tiene exquisito sabor. En frente, Teléfonos. Un señor espera en la puerta con aire de cansancio. Quisa sea uno que se olvidó del tiempo cuando solicitó su conferencia. Para estas cosas, no conviene saber con demasiada antelación lo que vamos a decir por teléfono, porque, suele ocurrir que, transcurridas varias horas, no acordamos en absoluto ni siquiera el motivo que nos obligó a pedir la conferencia. Suele ocurrir lo de siempre entre jugadores de ajedrez frente al tablero: piensan tanto la jugada que llegan a olvidarse hasta de quien ha de jugar.

La librería. Una exposición de libros es como si nos recordaran lo mucho que nos falta por leer y el poco dinero disponible para adquirir volúmenes recién impresos, allí amontonados, en espera de ofrecernos ese trozo de vida o de alma que cada uno de ellos encierra en sus páginas. Cada libro supone numerosas jornadas -.tal vez años enteros-, de trabajo. El escritor depositó en él todo un caudal de ilusión, de sabiduría, de esperanza y satisfacción. Mientras permanecen cerrados, están muertos, aunque tengan aparente vida por fuera. Penetrar con la vista y la atención en su interior, es comunicarnos con el autor, dialogar con él, aprendiendo, deduciendo, consolándonos siempre de alguna manera. Pasemos de largo. Detenerse, leer sus títulos y saber que no es posible adquirirlos,resulta doloroso. Es parecido a tener cruel apetito y empeñarse en contemplar los manjares de un escaparate.

Esta es una moderna Cafetería. Tiene color y ambiente nocturno. Hay aglomeración en la barra. Arriba, las mujeres parece que vuelan en urnas de cristal hacia playas lejanas , .. Aquí, un Cine. Cartelera grande con descomunales rostros que no pueden verse desde lejos porque la calle es estrecha. Tiendas de tejídos, un Bar, mas establecimientos iluminados con esa luz lunar de los tubos fluorescentes. La calle Real aquí adquiere categoría de vía céntrica con profusión de comercios. Otra librería, Con enorme escaparate donde millones de letras duermen un descanso inevitable. Revistas, fotografías, prensa. ¿Actualidad? Todo lo que se desconoce debe ser actualidad para nosotros, por lo visto. Aristóteles es siempre actualidad. Como lo es también Curzio Malaparte, Gina Lollobrígida y el vuelo al espacio ruso-norteamericano. Otro Café, Casino,tiendas, Telégrafos y, al fondo, el pulmón de la explanada, por donde circulan los vehículos dándole la vuelta al ruedo.
La emisora quedó atrás. Ya no es posible ver. Los paseantes se agolpan. Sigamos.

Realmente, la calle José Antonio, en noches de domingo o fiestas de guardar, tiene aspecto magnífico. Pero . .. vamos a dejar que se paseen arriba y abajo los jóvenes. Nosotros, reposaremos aquí unos momentos, frente a un «corto». No nos importe que el niño de los «iguales», este o el otro vendedor intenten obstaculizarnos la vista. Veamos. Ahí viene una chica que anda con la preparación de quien se siente observada de pies a cabeza. Mal hecho. Debería ser tan natural como siempre. ¿Es bella? ¿Está en posesión de esa bellesa requerida por los maestros de la estética? «Para saberlo hay que verla caminar descalza». Esta frase nos suena. ¡Qué exigencia, amigo! Continúa, Interminable, el desfile. Muchedumbre. Miles de ojos mirando a derecha y a izquierda. Niños, niñas, mujeres,hombres. .. Hace 50 ó 100 años eran otras personas.

Esas se fueron, Pero el desfile aquí, allí, en todas partes, sigue. Calle Real. Tiene esencia, realeza, vitalidad y hermosura esta calle.


periódico AREA el domingo 11 de junio de 1961 en su pagina final



                                                 Luis Javier Traverso
                                      http://lalineablancoynegro.ltduende.com/







Gracias a la Colaboración del Archivo Municipal de La Línea de la Concepción



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