domingo, 6 de febrero de 2011

Admirable actuación de las brigadas de socorro

Artículo públicado en el periódico AREA el miércoles 9 de enero de 1963 en su página 8

En  nuestro  pasado número del lunes informamos a nuestros lectores de la inundación sufrida en nuestra Ciudad. Como es lógico y natural, dado el deseo de comunicar lo mas pronto posible la noticia, en esa lucha contra el reioj que ha de sostenerse muchas veces en la misión periodística, siempre hay pequeños o tal vez grandes fallos que conviene subsanar en honor de quienes, por razones fáciles de comprender, no fueron citados como se merecían. Esta aclaración la consideramos necesaria debido a que al realizar esta crónica con mas detalles de lo sucedido es factible hacer la narración sin que nada ni nadie queden en el anónimo, es este caso concreto, anónimo ejemplar dada la actuación magnifica de todos los que compusieron las brigadas de socorro.

Estuvieron presentes, desde el primer momento, nuestras autoridades quienes, sobre los lugares afectados por las inundaciones, y para evitar mayores males dieron las oportunas órdenes para que se adoptaran toda  clase  de  precauciones y los trabajos necesarios para cubrir un nuevo cauce que diera salida a las aguas peligrosamente embalsadas y cuyo creciente aumento presagiaba una catástrofe.

El General Gobernador Militar, Alcalde de la Ciudad, Comandante de Marina, Teniente Coronel Primer Jefe del Batallón de Carros, Capitán de la Guardia Civil, Teniente de la Policía Armada Jefe de la Guardia Municipal, etc. Todos en donde eran necesitados y auxiliados por fuerzas del Ejército, Batallón de Carros y Agrupaciones  de Infantería Pavia 19, Guardia Civil, Cruz Roja, Bomberos, Policía Armada, Guardia Municipal, Policía de tráfico, pescadores, paisanos y personal  de las brigadas obreras urgentemente organizadas. También estuvieron presentes los Tenientes de Alcalde, D. Blas Fernández Fuente y D. Manuel Bastante Moya. Contramaestre de Marina y Brigada de la Guardia Civil de la Atunara. Las citadas brigadas bajo la dirección del Perito Aparejador del Ayuntamiento y el Jefe de la Oficina Administrativa, de Obras y Servicios del mismo, con gran celeridad abrieron una zanja, desde la carretera hasta el mar, originando un desagüe que facílitó en gran extremo la salida de las aguas evitando así el peligro que se preveía de seguir detenidas y embalsadas.

En la Secretaría del Ayuntamiento se instaló una oficina de coordinación y canalización de socorros y ayuda bajo la dirección del Secretario Particular  del  Alcalde. Resumiendo, una perfecta labor de dirección enlace y ejecución que se vio coronada por el éxito ya que gracias al común esfuerzo quedo disipado el peligro.

Afortunadamente la lluvia cesó y durante todo el día siete, aunque el cielo no estaba por completo despejado, no cayó ni una sola gota. Gracias a Dios esta calma fue utilizada para proseguir los trabajos y afianzar lo hecho el día anterior.

Las familias evacuadas fueron atendidas por el Ayuntamiento, alojadas en diferentes locales en donde se les falicitaron las comidas que en vehículos del  Batallón de Carros eran suministradas a los lugares de alojamiento.

Si el peligro y la incertidumbre se adueñaron de muchas familias si es cierto y satisface consignarlo que en todo momento y con gran celeridad fueron adoptadas cuantas medidas se consideraron  necesarias para que renaciera la calma y los afectados por las inundaciones se vieran auxiliados y confortados por la eficaz ayuda. Solo plácames y felicitaciones merecen todos los actuantes. Se dieron
casos heroicos y de sacrificio. Hay quien dijo... y lo cumplió que no se movería de allí hasta que pasara el peligro y fuera evacuada la última persona. Sabemos de un brigada de la Guardia Civil que estuvo a punto de perecer ahogado en una de las viviendas siniestradas y en fin esa serie de casos, su-
cesos y hechos heroicos que por permanecer en el anónimo realzan más su valía e importancia.

Puede afirmarse que todos se afanaron en esforzarse para que la catástrofe se evitara. Así sucedió y fue maravilloso el ver  a estas brigadas de obreros tan  acertadamente dirigidas trabajar con gran rapidez, hasta el extremo de quien estaba acostumbrado  a la realización de trabajos urgentes quedó asombrado y se maravilló de que estos hombres, muchos de ellos después de pasar la noche en vela y sin comer, dieran tan magnifico rendimiento. Sinceramente creemos que la coordinación de esfuerzos tuvo un resultado  sorprendente,  trajo la paz y la tranquilidad a muchas personas.

 Vaya  pues  nuestra felicitacion para todos estos abnegados hombres que tan brillantemente cumplieron la labor asignada.

periódico AREA el miércoles 9 de enero de 1963 en su página 8






                                                        Luis Javier Traverso
                                        http://lalineablancoynegro.ltduende.com/







Gracias a la Colaboración del Archivo Municipal de La Línea de la Concepción



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