domingo, 23 de octubre de 2011

Pinceladas de Noticias

Este artículo lo iré renovando con nuevas pinceladas de noticias, siempre que me tope con nuevas, cortas y de interés que trasladaros


EL gobernador de Málaga ha descubierto un enorme contrabando de reses vacunas que con pretexto de  que pastasen en territorio español eran introducidas por La Línea conduciéndolas después á dicha capital.
El ilícito comercio, ademas de perjudicar los intereses de la Hacienda, constituía una amenaza constante para la salud pública, por quedar con dicho procedimiento eludidas las cuarentenas.

                                         El Correo Militar del Sábado 11 de mayo de 1895
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lunes, 17 de octubre de 2011

Elogio de un Jefe Militar D. Adolfo Díaz Enriquez 1922

Publicado en el periódico "El Globo" del Sábado 1 de julio de 1922
 
DESDE LA LINEA

Elogio de un Jefe Militar

Hace pocos días ha cesado, por cambio de destino, el comandante militar de La Línea de la Concepción, D. Adolfo Díaz Enrique, que ha realizado una gestión austera, brillante y provechosa durante el período de su mando.

Reconociéndose unánimemente no se le ha tributado, sín embargo, el homenaje a que se ha hecho acreedor, quizá, mas que por ingratitud, por entorpecerlo quienes no tuvieron su amparo para que, a costa de injusticias, imperase el caciquismo político y la arbitrariedad.

«Varios hombres amantes de la verdad y la justicia haciendo honor a ambas cosas y subsanando la justicia   que envuelve el hecho de que una labor tan noble y desinteresada no haya tenido el eco de agradecimiento debido en la opinion, han publicado el siguiente manifiesto, que ha producido inmejorable efecto en todos los pueblos del distrito:

«Varios hombres de buena voluntad amantes de este pueblo desgraciado, al que abandonan los que mas  obligados están a amarle y engrandecerle, quieren rendir público homenaje al ciudadano que ocupó el cargo de primera autoridad, y que su influencia, su valía, el poder que otorga la función que aquí desempeñaba las dedicó única y exclusivamente al bien de La Línea.

El Coronel D. Adolfo Diaz Enrique, a quien nos referimos, supliéndo omisiones e indiferencias que nunca debieron de existir, encauzó un caudal que antes se perdía sin fertilización ni provecho alguno, y tras de un calvario en que los obstáculos y las ingratitudes fueron los jalones que iban marcando el camino, logro que la obra, del Hospital, la obra de sus ensueños, llegase a lo que es hoy, espléndida promesa de lo que debe de ser, de lo que será si el pueblo de La Linea quiere.

El coronel Diaz Enriquez se fué ya... Salió de La Línea sin que nadie o casi nadie acudiera a testimoniarle la gratitud que merece quien tanto se desveló por esté pueblo. ¡Qué de amargura la de ese ciudadano bueno al salir de estas lindes ...!

Por eso varios hombres de buena voluntad al despiedirle hoy cuando ya no está en La Línea, a la que seguramente no ha de volver, cuando no sabe ni en donde se halla (para que sea mas sincera, mas cordial la despedida), pretenden significarle que no todos han visto su obra con indiferencia que hubo quienes le siguieron calladamente, decididamente, con la alegría de hallar un hombre laborando como ellos hubieran, laborado de haberles puesto el Destino en lugar propicio.
Por ello nos honramos en rendir público homenaje a1 que fué coronel delegado gubernativo en esta ciudad queridísima, y quisiéramos que el pueblo de La Linea se asociara a este homenaje. ¿Cómo? Ocupándose del Hospital; interesándose por que esa obra que es buena, que fué la ilusion de un hombre honrado que amó a La Línea, y a la que ofreció la tranquilidad y su corazón, no se interrumpa; estimulando al que hoy es dignísimo sucesor de aquel hombre para que siga la ruta que él dejó señalada, y ayudándole a seguirla en contra de los llamados por un escritor insigne «Los malhechores del bien»





                                                                      Luis Javier Traverso





Documento de la Biblioteca Nacional de España

sábado, 15 de octubre de 2011

Area del Sábado 26 de octubre de 1957



Aunque al final pondre las páginas completas voy a poner aqui las noticias que veo mas interesante sobre la Línea. Comienzo con:

Página 1

La gripe en ÁREA
E1 azote gripal ha causado también bajas en nuestra Redacción y Talleres privando al periódico esta semana de dos páginas. Esperamos de los amables suscriptores, anunciantes y lectores en general se harán cargo de la situación y sabrán disculparnos esa falta, cometida por el imperativo categórico de una epidemia que viene paralizando, durante breves días, afortunadamente, la actividad en todos los frentes de trabajo.
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martes, 4 de octubre de 2011

"El enemigo en casa"

Artículo publicado en el periódico "El Grano de Arena" el sábado 13 de octubre de 1900


Con el título de «El enemigo en casa», ha publicado «El Liberal de Madrid» las siguientes líneas, sobre las que llamamos, con verdadero interés, la atención de nuestros lectores:

«Algeciras, La Línea, San Roque, Los Barrios y Tarifa, pueblos que cubren el campo de Gibraltar y circundan la célebre plaza inglesa, tienen una población de más de 78.000 españoles.
»Para esos 78.000 españoles mantiene España siete escuelas.

»Y pasan de treinta las que, a título de propaganda religiosa, costean varias Sociedades británicas en los pueblos referidos.

»A las nuestras asisten unas cuantas docenas de alumnos, en su mayor parte niños; a las extranjeras millares de discípulos, en su mayor parte jóvenes.

»En el apiñado barrio de la Tunera, situado en las playas de Levante y bajo la jurisdicción del Ayuntamiento de La Linea, los dos solos edificios del Estado son la casilla de consumos y la del resguardo de Carabineros.
«Inglaterra, en cambio, ha establecido una  capilla evangélica y una escuela de primera enseñanza.

»No sabemos si á la capilla acuden muchos mayores de edad; sabemos que todos, ó casi todos los párvulos del barrio, concurren á la escuela.

»La villa de La Línea de La Concepción, cuyos habitantes pasan de 38.000, carece de Hospital; como siempre está llena de miles de infelices que buscan trabajo, á cada paso se observan en ella escenas dolorosas.

»Pues bien; el Gobierno inglés ofrece asilo en sus Hospitales de Gibraltar á los enfermos y á los inválidos que no lo encuentran en La Línea.

»Algo todavía más negro.

»Un virtuoso sacerdote, animado por espíritu ferviente de caridad, y por el deseo de evitar á la Patria tales sonrojos, trató de fundar un Hospital, y solicitó del Gobierno español un trozo de terreno yermo en donde erigirle.

»8e le contestó con una negativa rotunda en atención á que el sitio podía ser útil algún día al ramo de Guerra.

»Y —¡cosa inaudita!—en el mismo sitio ha construido uua hermosísima finca de recreo cierta familia británica.

»Y la ha construido con el permiso de nuestro Gobierno.

»Ante hechos de tal naturaleza, que á la vez se meten por el alma y por los ojos, no hay cañones ni baterías que valgan.

»Aunque estuvieran fortificadas por un nuevo Vauban, Sierra Carbonera y Algeciras, por la escuela, por la fábrica, por la iglesia, por el Hospital y por los mil boquetes abiertos de par en par al trabajo y al espíritu, entrarían, como desde hace años vienen entrando, los invasores.

«Protestamos á menudo contra las concesiones otorgadas á la Compañía inglesa del ferrocarril que cruza aquellos pueblos, y no advertimos que semejantes concesiones, aunque indebidas, carecen de importancia frente á los datos que acabamos de copiar y que aquí pasan por pecados menudos.

»Grado más ó menos, otro tanto ocurre, especialmente bajo el aspecto mercantil, en las rías gallegas y en las islas Canarias.»

Tiene razón El Liberal: aunque Sierra Carbonera y Algeciras fueran soberbios acorazados de primera, por el Hospital, la escuela y la capilla protestantes entrarían los invasores; es decir, por el art. 11 de la Constitución; por la inicua tolerancia de cultos, que en la práctica es escandalosa libertad, por el boquete que se abrió en nuestra unidad católica y que fué efectivamente el primer paso en la decadencia y ruina de España.






                                                                      Luis Javier Traverso





Documento de la Biblioteca Nacional de España